El centro de distribución es un almacén cerrado de 3.500 metros cuadrados, esto dado por las características de los libros, son productos que no cuentan con un envase propio, por lo que están expuestos a muchos agentes dañinos como son el polvo, la luz en exceso, la humedad o condensación, y además por el exceso de manipulación en sus distintas etapas de preparación de pedidos. Razón dada por las características del producto. Además por las característica de su funcionamiento, podríamos considerar a este almacén como Centro de Ruptura, ya que recibe el producto terminado de 20 Proveedores distintos (Editoriales), y sirven un gran número de pedidos de clientes con necesidades dispares entre si a lo largo de todo el territorio nacional.

Recepción de material de los camiones que llegan con los diferentes contenedores proveniente básicamente de España, México Y Argentina y además de las imprentas nacionales aquí los camiones son descargados al interior de la bodega, con apiladores eléctricos luego de efectuada la descarga de los diferentes Pallets, se procede a la revisión del contenido, para eso se cuenta con información enviada por la editorial, como son la factura de exportación con el total de la mercadería a recibir y la respectiva lista de empaque, documento en el cual esta detallado la mercadería que viene en cada pallets, en esta etapa se procede al conteo físico de la mercadería y a la calidad del producto recibido, básicamente se revisa que los libros no vengan golpeados ni dañados con el viaje, una vez que se compara la relación de lo recibido con lo indicado en los documentos, se procede a revisar los códigos de barra de cada producto, que no tengan errores de impresión, de esta manera y estando todo conforme se procede a hacer el ingreso de la mercadería al sistema.

Los pedidos son separados (Pickeados) por las diferentes personas a cargo de la separación de los pedidos, aquí se procede a la revisión exhaustiva de cada uno de los libros, se chequea que no tengan precios, etiquetas y se limpia cada uno de los libros, para que presenten un estado óptimo de entrega hacia el cliente final, una vez efectuada esta labor se procede al embalaje de los productos, en cada una de las cajas de cartón para esto, el personal a cargo de esta función se apoya en un sistema computacional que fue desarrollado especialmente para el embalaje de libros, lo más relevante de esta etapa es que la persona a cargo de la función pasa cada uno de los libros por un lector óptico el cual va leyendo los códigos de barra de cada uno de los libros introducidos en la caja, en esta etapa el sistema homologa que el producto embalado sea efectivamente el solicitado en la hoja de picking, y además el sistema procede a contar cada uno de los productos, así se evita enviar un producto equivocado y también enviar ejemplares de más o de menos. Una vez completada la caja se sella con una cinta especial y se pesa cada caja, información que es registrada en el sistema computacional, una vez finalizada, la labor de embalaje, la información es grabada y el sistema emite una etiqueta de bulto, la cual es adosada a la caja, la etiqueta de bulto lleva toda la información relevante del pedido, destinatario, dirección, numero de guía o factura y el detalle de los productos que lleva la caja. A continuación el pedido ya embalado es llevado hacia la zona de expedición.

Los vehículos de reparto salen 1 vez al día cerca de las 09:00 hrs. a sus labores de entrega, cuando se aprontan a cargar se deben acercar a la zona de expedición, aquí cada vehículo tiene asignada una ruta de reparto o zona a la cual se debe dirigir, para ello en la zona de expedición se le entrega toda la documentación a despachar y la ruta que debe seguir, para la carga de cada camión se revisa la carga y se verifica por sistema computacional, que el vehículo lleve todas las cajas registradas en las guías o facturas de despacho. Cada caja al momento de ser embalada emite una etiqueta, cada etiqueta lleva un código de barras único por caja, por lo que una vez verificada en el sistema la guía o factura a despachar, aparecen en la pantalla todos los bultos relacionados con ese despacho y se procede a escanear las etiquetas, para verificar que lo cargado sea lo correcto y evitar así, despachos erróneos en la última etapa del proceso logístico. Una vez que los vehículos salen a despacho, la ruta diseñada es monitoreada por sistema GPS, así se verifica que la ruta asignada sea cumplida y se monitorea los lugares en que se detuvo, el tiempo detenido y la aperturas de las puertas, velocidad y consumo de combustible, regresando al centro de distribución, cerca de las 16:00 hrs.